jueves, 14 de mayo de 2015

A Miguel Hernández lo mataron lentamente, de Antonio López Alonso

Miguel Hernández, uno de los más grandes poetas españoles, murió como consecuencia directa de la Guerra Civil española. No fusilado, aunque estuvo condenado a muerte, sino como resultado de su encarcelamiento. Antonio López Alonso hace un estudio extraordinario de las cárceles como método represivo de los vencedores en la posguerra, del tránsito carcelario del preso Miguel Hernández como clave esencial de su enfermedad, nos muestra con datos cómo sufrió problemas cerebrales y cómo la tuberculosis acabó con él, como hiciera con tantos otros presos. En este libro, el autor utiliza las palabras del propio Miguel Hernández para describir cómo apenas podía dormir en la cárcel, porque las ratas pasaban sobre su cuerpo e incluso cagaban sobre su cabeza. López Alonso denuncia con una prosa de gran calidad uno de los episodios más negros de la reciente historia de España. Documentado, veraz A Miguel Hernández lo mataron lentamente, está destinado a convertirse en referencia obligada para quien quiera conocer al poeta, sus circunstancias vitales, su entorno y un tiempo en que España decidió enloquecer y matar a algunos de sus mejores hijos.
     Antonio López Alonso es autor de obras como la novela Tierra de sombras y de luna finalista y Mención Especial del Jurado del primer Premio Nacional de Novela Ducado de Loeches. Ha publicado además en Ediciones Irreverentes el excepcional estudio Carlos II, El Hechizado, la novela La noche en que el pueblo me quiso matar, y recientemente Enanos en el Quijote y en el arte. Entre sus éxitos destacan La angustia de García Lorca y Santa Teresa de Jesús, enferma o santa